POR LAS EXIGENCIAS DEL GUIÓN
No hace falta comentar nada sobre la situación actual de nuestro país, y del mundo en general, porque ya es pedante.
Pues bien, mi poder adquisitivo en estos precisos instantes es nulo, así pues, prescindo de los servícios ADSL que me da Orange. ¿Qué supone eso? Pues primeramente una jodienda, “segundamente” no poder darme el placer de escribir algo en mis blogs, y “terceramente” volver a devorar libros en casa, y en mis ratos libres. ¡Vuelvo a culturizarme! Ehe, ehe… Bromas a parte, espero solucionar mi historia (mis problemas) lo antes posible, no, en la medida que sea posible, sí.
Saluditos a todos/todas.
Mosquera está ingresada en el nuevo hospital Puerta de Hierro y su pronóstico es reservado.
Un familiar llamó por teléfono al 112 a las 8.10 de esta mañana y fue trasladada en una ambulancia del SUMMA. Las heridas de sus muñecas son superficiales.
Raquel Mosquera, peluquera de profesión, ha tenido que ser internada varias veces en una clínica por sus problemas psiquiátricos.
ELMUNDO.es | Gentes
Delante de personas que han intentado suicidarse (como es este caso), y a veces reiteradas ocasiones, no es bueno sentir lastima por ellas. Sinceramente, el sentimiento más adecuado es la compasión. Así que en este caso es lo que siento, mucha compasión por Raquel Mosquera, que la necesita. Nadie está en su vida como ella misma para saber el sufrimiento que lleva encima. Así que tendrá que dar el paso de dejarse ayudar como sea.
Vagos recuerdos hay en mi mente de toda mi infancia, recuerdos más contundentes de mi adolescencia, y recuerdos frescos de mi juventud.
Puesta a recordar sin darme cuenta, a lastimar constantemente mi alma, podría dedicar mi tiempo libre (aunque sea poco, ya que gran parte de él lo dedico a descansar) a escribir una novela de mi vida. ¿Por que no? En muchas ocasiones, en mis diversos blogs lo he dejado anotado que podría hacerlo. ¿Y por qué no lo hago? Es sencillo, debería estructurar muy bien todos los personajes, y toda la historia tendría que ser la fotografía permanente de mi pasado. Y eso me agobia. Tal es el agobio que a veces lo he intentando y no he escrito ni cuatro palabras juntas que ya he tirado el papel a la papelera y además con rabia, diciéndome: ¿por qué te martirizas? Perra vida.