‘Lo peor es la identificación de los cadáveres, es el fin de toda esperanza’
MADRID.- El pabellón 6 del recinto ferial de IFEMA es una morgue descomunal, donde el horror y el llanto inundan todos los rincones, impregnan las paredes y traspasan puertas y ventanas. Todos temen el momento de entrar, pero en algún momento alguien tiene que enfrentarse al duro trago de buscar e identificar a un ser querido.
El breve trayecto entre el pabellón 8 y el 6 se hace eterno para los familiares de las víctimas del accidente de Barajas, la confirmación de lo irremediable. Médicos y psicólogos les acompañan en ese terrible momento.
“Lo peor es la identificación de los cadáveres, es el fin de toda esperanza y cuando se derrumba la mayoría de los familiares”, asegura Jesús López Santana, portavoz de Cruz Roja en Extremadura y que no dudó en desplazarse hasta Madrid para colaborar en un momento tan difícil.
“Después de ese duro trago es cuando más ayuda psicológica necesitan”, explica Santana. A continuación, deben comunicar la peor de las noticias al resto de la familia y el dolor se multiplica, se hace irresistible. “Vuelven a derrumbarse y en algunos casos sufren crisis emocionales”, añade.
Cientos de personas, entre miembros de Cruz Roja y trabajadores de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, prestan apoyo médico y psicológico a los familiares de las víctimas “para que el impacto emocional cause el menor daño posible”. Sólo de Cruz Roja hay unos 300 voluntarios. 170 son especialistas en atención psicosocial y el resto son trabajadores sociales, médicos, enfermeros y socorristas de acompañamiento.
“Nuestro trabajo consiste en preparar a los familiares para el momento de la identificación de cadáveres y luego les ayudamos a exteriorizar sus sentimientos, que fluyan sus emociones y que sepan que son normales“, comenta Cristina Laguarta, responsable de uno de los equipos de apoyo psicosocial. “Cada persona vive su dolor de una manera diferente, algunos lo expresan en el primer momento y otros se lo guardan dentro”, añade.
La mejor ayuda para los familiares, sin embargo, es la que pueden recibir de su entorno más próximo, que comparte y comprende su dolor. “El mejor apoyo es el de sus propios familiares”, confirma Laguarta. “Más que intervenir, lo que hacemos es transmitirles que estamos allí para cualquier cosa que necesiten y para facilitarles el acercamiento a sus propios familiares”, explica. “Lo más importante es escucharles para que puedan exteriorizar sus sentimientos”.
Los que ya han identificado a sus familiares fallecidos, “unos pocos”, según Santana, “van concienciándose de que han perdido a un ser querido y van asumiendo el dolor”. Entonces empiezan a atravesar un proceso de duelo normal, “el que experimenta todo el mundo cuando pierde a un ser querido”. A muchos todavía les queda pasar por ese trago, identificar los restos casi irreconocibles de sus familiares.

¿Cuándo se sabrán las causas del accidente?, ¿Se sabrá la verdad?.
Muchas veces las causas oficiales de los accidentes aéreos no salen a la luz.
http://elenaword.wordpress.com/2008/08/21/la-causa-del-accidente-aereo-de-barajas/
comentario por elenaword — Agosto 21, 2008 @ 12:57 pm